Los jóvenes extremeños tienen una media el 43% de su sueldo para comprar su casa
Es el porcentaje más bajo de todas las comunidades españolas, aunque es superior al 30% que los expertos marcan como tope para endeudarse sin riesgos
Para muchos jóvenes, disponer de una vivienda resulta un sueño casi imposible. / HOY Comprar una vivienda resulta especialmente complicado para los jóvenes. En Extremadura, la situación es comparativamente mejor que en otras regiones, aunque sobrepasa los límites de lo que los expertos consideran aceptable. Cada extremeño menor de 34 años debe destinar el 42,8% de su sueldo a adquirir una vivienda media, según los últimos datos del Consejo de la Juventud de España (CJE), correspondientes al tercer trimestre del año pasado y dados a conocer ayer.
Este porcentaje es el más bajo de todas las regiones españolas, y está muy lejos del 69,7% de media nacional. Sin embargo, supera el 30%, que es la barrera que muchos estudios marcan como límite de lo que se puede pagar por una vivienda sin miedo a tener problemas de liquidez. Además, la evolución no parece ser nada buena, ya que esta magnitud crece nada menos que el 11,3% interanual. La tendencia es claramente ascendente desde el tercer trimestre del año 2004.
Los números indican que los cacereños lo tienen más fácil que los pacenses para emanciparse, y lo mismo se puede decir de los hombres respecto a las mujeres.
Por término medio, el precio medio de un piso nuevo comprado por jóvenes se sitúa en 109.270 euros, mientras que uno de segunda mano cuesta 101.800 euros. El informe considera que los extremeños se están beneficiando de unos precios inmobiliarios muy bajos, a pesar de que en la región hay un elevado desempleo juvenil, que además está creciendo rápidamente, concretamente un 19,9% en el periodo de referencia.
Irse de casa
Quizás por esta circunstancia, Extremadura tiene un porcentaje menor de jóvenes que se han marchado de casa: el 39,4% frente al 45% nacional. Los mayores problemas los tienen los de menos edad. Empero, en los últimos tiempos se detecta un cambio en la tendencia, puesto que los extremeños se emancipan ahora a un ritmo mayor que el resto de los españoles.
Por tramos de edad, quienes lo pasan peor son los jóvenes que tienen entre 18 y 24 años, a los que tener un piso supone más de la mitad de sus ingresos (el 56,3%). En el escenario nacional, este mismo colectivo debe emplear nada menos que el 91,5% de su salario.
El informe también ofrece estimaciones por lo que considera «hogar joven», viviendas formadas por varias personas menores de 34 años. Al ser varias las fuentes de ingresos, los esfuerzos se reparten y los costes son menores. En este supuesto, comprar un piso le cuesta a los componentes de un hogar extremeño justamente el límite, el 30% de sus ingresos.
El Consejo de la Juventud también estudia cuáles serían las condiciones ideales para que los extremeños pudieran comprar una vivienda de 100 metros cuadrados sin comprometer ese 30% de su sueldo marcado como límite. Para lograrlo un extremeño menor de 34 años debería ganar al año, como mínimo, 14 pagas mensuales de 1.580 euros brutos, lo que supone el 42,83% más de lo que ganan por término medio.
Dicho de otro modo, un joven de la región debería ganar un 40% más para poder tener una vivienda media sin agobios. A la espera de disponer de esos sueldos, los extremeños se deberían contentar, con sus ingresos actuales, con adquirir una vivienda de 70 metros cuadrados sin traspasar las consideradas líneas rojas de endeudamiento.
De esta manera, el descenso de precios que, según algunos, está viviendo la construcción se está equilibrando con la subida del Euribor. A nivel nacional, el Consejo de la Juventud revela que los menores de 30 años deben dedicar hasta el 86% de su salario para poder comprar un piso medio.
Si en el salto a la tan ansiada condición de propietario no quieren poner en peligro sus exiguas finanzas, los jóvenes están condenados a vivir en sólo 43 metros cuadrados. A partir de ese tamaño de piso, el riesgo de no llegar a fin de mes se multiplica de forma exponencial. El País Vasco, Baleares, Madrid y Cantabria son las regiones donde la adquisición se complica.
Menos compras
Incluso a pesar del enorme ’stock’ de fincas sin vender en toda España -a las que los promotores no quieren dejar de sacar ni un euro-, las posibilidades de compra no han mejorado. El trabajo del Consejo de la Juventud destaca que, en un entorno «altamente excluyente», la desaceleración del precio (sube a ritmos del 5% frente al 18% de hace dos años) no ha servido de ayuda, pues las condiciones financieras han pasado a ser draconianas, informa Julio Díaz de Alda.
Los menores de 30 años que acuden a una entidad financiera tienen prácticamente imposible contratar una hipoteca. Gran parte de la culpa la tiene el tan temido Euribor, que cerró 2007 en máximos de siete años, y aunque comenzó 2008 con pequeñas ‘alegrías’, ha retomado en marzo el camino al alza y está ya en el 4,5%.
En tan sólo un lustro se ha pasado de créditos hipotecarios a 20 años de plazo medio por un importe que rondaba los 80.000 euros a préstamos a 28 años (la media, ya que los nuevos se firman hasta por 40 o 50 años) sobre importes de 150.000 euros y letras mensuales al comienzo de la ‘aventura’ de cerca 1.000 euros.
En 1997, el precio medio de una casa era equivalente al sueldo que un joven percibe en seis años; hoy esa misma operación requiere 12,6 veces su salario anual, 7,7 en el caso de que sea extremeño.
Fuente: hoy.es